Notas de cata:
• Color: Rojo picota profundo, con reflejos violáceos que prometen intensidad.
• Nariz: Una explosión de frutas rojas maduras, flores delicadas y ese toque especiado que solo la mejor crianza puede dar.
• Boca: Suave, sedoso y con taninos perfectamente integrados. El final largo es como un aplauso para el paladar.
Maridaje:
Perfecto con jamón ibérico de bellota, carnes rojas, caza de pelo y quesos curados. También ideal para elevar cualquier comida a otro nivel.
Temperatura de servicio:
Servir entre 17 y 18 ºC, y si puedes, decántalo para que despliegue toda su magia.
En resumen:
Este Prado Lagar no es solo un vino, es una experiencia que convierte cada ocasión en especial. Porque los grandes momentos merecen un gran Rioja como este. ¿Listo para descorcharlo?