«Viñas viejas». Dos palabras en una etiqueta y ya nos imaginamos raíces heroicas, un abuelo con boina y un vino que merece toda nuestra atención. Pero ¿cuánto hay de historia, cuánto de calidad y cuánto de una etiqueta que sabe venderse estupendamente? Este jueves vamos a pedirle algo más que el carné de identidad al viñedo.
Cataremos cuatro vinos para explorar qué puede aportar la edad de una cepa y qué otras cosas importan tanto o más: el lugar, la variedad, el rendimiento y las manos que la cuidan. Hablaremos del valor de conservar viñedos antiguos y de por qué cumplir años no convierte automáticamente una uva en una obra maestra. Si fuera tan fácil, todos estaríamos mejorando cada vendimia.
Una cata para separar el patrimonio del cuento y descubrir qué cuenta realmente la copa. Ven con curiosidad: aquí la antigüedad merece respeto, pero también preguntas.