Hay uvas con una historia bonita y luego está la Carménère, que pasó años en Chile confundida con Merlot hasta que en 1994 alguien vino a decir que aquello no era Merlot. Un pequeño error de identidad. De los que dan para reorganizar unas cuantas etiquetas y dedicarles una cata.
Dos días después del Día Internacional de la Carménère, probaremos cuatro vinos para conocer a esta variedad de origen bordelés que encontró una segunda vida en Chile. Hablaremos de su historia, de maduración y de cómo reconocer su carácter en la copa, sin reducirla a «esa uva que se perdió». Porque una buena anécdota abre la conversación, pero luego el vino tiene que defenderse solo.
Una noche para descubrir a la protagonista de uno de los grandes equívocos del vino. Ven a conocerla por su nombre: bastante tiempo pasó respondiendo al de otra.